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Güebona bitácora más que peich...

Invierno en el jardín de La Parca - Capítulo 2

El avión estaba fuera de lugar en aquel lugar, dando un toque de irrealidad al bosque. Varios árboles yacían rotos alrededor y debajo de los restos, testigos mudos del accidente, mezclados enfermizamente con el fuselaje. Avancé con cautela, como cuando lo descubrí, observando la cola, intacta, donde se veía perfectamente el logotipo de la compañía. Dentro había descubierto cadáveres en bastante buen estado, aunque ningún zombi. Recordé como los había registrado, con bastante miedo, para después sacarlos y amontonarlos, preparándolos para quemarlos en una hoguera.

 

Seguí  avanzando hacía la parte delantera, totalmente destrozada, de la que sólo había podido recuperar trozos de personas, un par de maletas con ropa y poca cosa más. También recuperé la caja negra, cuya cinta había conseguido escuchar y con la que me podría haber hecho una idea de lo que había pasado, pero hablaban en un idioma que ni reconocía ni, por supuesto, entendía. Sólo se entendía una discusión, unas voces nerviosas y como, casi al final de la grabación, los pasajeros empezaban a gritar. Y, al final, se escuchaba, por debajo de los gritos, una risa profunda. Aquello me había puesto los pelos de punta, sobre todo después de escucharlo la segunda vez. Era la risa de uno de los pilotos.

 

¡GRRÑRR! Un gruñido salió a mi espalda.

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